Tuesday, September 20, 2005

Artículo de Opinión



Aborígenes sudamericanos

Parte II

Pueblo-Mapuche/-Pehuenche.

Considero conveniente analizar la realidad de un pueblo desde las entrañas de ese propio pueblo y ¿Qué mejor? Que introducirnos en el dolor de una cultura exterminada a garrotazos, para intentar comprender los motivos por los cuales aún nos seguimos desangrando.


El territorio que abarca la Patagonia, era llamado por el pueblo Mapuche como Wallj mapu, e incluía además las provincias de Buenos Aires, sur de Mendoza, La Pampa, sur de Córdoba y Santa Fe y el sur de la provincia de San Luis, en tanto que en Gulu mapu (hoy Chile) se extendía desde el río Bio Bio hasta la altura de la isla de Chiloé.


Compartían el territorio con otros pueblos originarios, como los Tehuelches, disfrutando de una diversidad biológica y cultural hoy casi perdida. Cuando llega el invasor español toma un territorio, protegido y resguardado por una sabiduría milenaria; en él vivían, en un circulo de armoniosa relación, el che (hombre) y la naturaleza (ixrófilmogen). Una importante diversidad de fauna y de flora desconocidas en Europa, se mostraban abundantes en nuestras pampas y cordilleras; decenas de Pueblos originarios, con diversidad de razas, lenguas, costumbres, de culturas desarrolladas en sus vidas, mimetizándose con el paisaje, entendiendo y comprendiendo los códigos secretos
-de-la-naturaleza.


Los españoles se vieron sorprendidos de no poder doblegar al pueblo Mapuche/Pehuenche con la facilidad con que lo hicieran con el imperio Inca. Una de las causas que diferenciaban la situación de llevar adelante el despojo de este pueblo heroico es que no presentaba una estructura político-social verticalista y piramidal tal como la tenía el Inca, con un supremo soberano del imperio que al caer arrastraba a todo su pueblo. Aquí, por el contrario, no se trataba de someter a un Lonco y con él a todos sus protegidos, sino que se debía negociar la paz o impulsar la guerra con cada uno de los Lofches (Comunidades) del extenso territorio patagónico. Otro factor importantísimo, fue la bravura, el coraje y la decisión de los Toki y Konas (comandantes y guerreros) de defender su libertad hasta la muerte. La pérdida de control sobre un territorio ancestral estuvo intrínsecamente relacionada a la pérdida de la autodeterminación, es decir de la libertad. La corona española (no tenía más remedio) respetó los límites reconociendo el territorio perteneciente la pueblo Pehuenche/Mapuche, pero no fue así con los nuevos Estados. Buscando sobrevivir al genocidio perpetrado por el estado argentino, fueron obligados a refugiarse al sur del territorio llamado Patagonia, ocupando las-actuales-provincias-de-Chubut-y-Santa-Cruz.


El Estado argentino utilizó diferentes métodos de exterminio, como el genocidio físico, cultural y la falsificación de la Historia, perpetuando hasta hoy su meticuloso trabajo de formateo y vaciamiento de identidad, a través de una educación racista monocultural y europeizante. Los historiadores, antropólogos, sociólogos y todos los biólogos ilustres, han prestado sus servicios a este Estado, fundamentando científicamente la masacre y la justificación del genocidio. Se escribieron frases como los indios eran bárbaros y salvajes, o como dice Rodolfo Casamiquela, considerado por el Pueblo como uno de los personajes más patéticos, quien afirma que los Mapuches fueron invasores y asesinos del pueblo hermano Tehuelche. Nada más lejos de la verdad. Los ámbitos académicos aún hoy aplauden aquella teoría de la civilización contra la barbarie. El racismo institucionalizado levanta monumentos a los asesinos y los proclama Próceres de la Patria, obligando a los hijos de la tierra a rendir honores a quienes mataron, violaron, saquearon, y sumergieron en el olvido y la pobreza a sus abuelos.


Conscientes de los valores antagónicos de la cultura dominante, de su voracidad, los Pehuenche/Mapuche presagiaron la fatalidad que representaba la bandera del estado naciente, y el avance en su territorio. Una vez diezmado el pueblo, la wallj mapu fue fragmentada en dos importantes zonas, el Gulu Mapu (tierra del oeste) quedo en manos del estado chileno, mientras que la Puel Mapu (tierra del este) pasó a ser parte del territorio argentino. Mas tarde se instrumentaría una política secesionista sobre el sur de la Puel Mapu, denominada hoy Patagonia, buscando beneficiar a la corona británica a través de tierras en las que miles de ovejas y vacas pastaban, para luego arremeter con un trazado férreo que permitiría el desplazamiento de lana y demás productos hasta el principal puerto argentino para su exportación. El estado anhelante de impregnar una identidad europea a su joven país, abrió la puerta de par en par a la venida de los colonos europeos, tratando de borrar y de desaparecer todo vestigio del pasado. La Patagonia se convirtió en un proveedor de diversos recursos, ya no solo para la exportación sino también para alimentar las necesidades-de-la-burguesía-porteña.


La plataforma patagónica esta sufriendo la más flagrante violación, la crisis pesquera en la costa Chubutense nos da cuenta de la depredación que se esta llevando a cabo con los newenes del lafquen (fuerzas del mar), el mar esta sangrando y en su herida nos muestra la muerte de las miles de toneladas de peces que son exterminados por barcos japoneses,-españoles-y-tailandeses-que-operan-allí.


En el Rincón del Aceite a unos 35 km de Corcovado se concesionó para la explotación forestal una importante superficie de masa boscosa, que hoy es considerada por los especialistas en medio ambiente el desastre ecológico mas grande de la Patagonia, miles de lengas muertas en pie, una deforestación que provoca la ruptura del ecosistema que luego padecemos y pagamos con nuestra salud y con nuestra vida, tal cual el caso mortal de hanta virus, en Corcovado, cobro paradójicamente la vida de Fabiana Negrete, defensora del medio ambiente. Hoy la Minería Canadiense pretende empecinada y soberbiamente instalarse en esa zona, a cada argumento aduce una respuesta, dice por ejemplo que minimizara el impacto ambiental que contribuirá al mejor desarrollo social, pero enmudece cuando se topa con un cuestionamiento que no puede ser interpretado desde la lógica económica, los mapuches sostienen:

“¿Cómo podemos permitir que dinamiten la montaña para sacar el oro? la montaña tiene newen, por lo tanto es sagrada, allí anida nuestra fuerza y nuestra identidad, si muere la montaña morirá con ella nuestra cultura y lentamente morirá nuestro pueblo.”

  • MARICI WEU Diez veces venceremos, diez veces estaremos aquí (Ponencia de la Comunidad Pillan Mahuiza para el I Foro del No. Esquel; 7 de junio del 2003.)
  • Me he tomado el atrevimiento de realizar un resumen de la ponencia, intentando actualizar su contenido. La lucha del pueblo Pehuenche/Mapuche es la de todo el pueblo sudamericano.

Juan Carlos Romero

Buenos Aires - ARGENTINA

Friday, September 16, 2005

Literatura/Contracultura


Sucinto análisis de la poesía de Luis Hernández

Hablar de poetas en el Perú muchas veces se reduce entre la mayoría de personas a un solo nombre: César Vallejo. A pesar de la enorme influencia del autor de “España, aparta de mí este cáliz”, existe también la presencia de autores de una magnifica lírica, acaso cortada por la muerte o por el abandono. A estos poetas se les denomina como autores de culto. Luis Hernández entra de algún modo, ya que no soy partidario de encasillar estrictamente a los artistas, dentro de este rubro.

Luis Hernández Camarero nació en Lima, en 1941. Fue uno de los mejores poetas de su generación a pesar de sólo haber publicado tres libros. A mediados de los años sesentas optó por la creación de libros artesanales que repartió sin mediar a sus amigos y allegados por los cuales sentía aprecio. Ejerció también la profesión de médico. Fue precisamente esta profesión la que lo llevaría a la Argentina, donde acabó con su vida en 1977, echándose sobre las rieles del tren.

Su poesía, multiforme y dinámica adquiere varias tonalidades a lo largo de todos sus poemarios. A pesar de ello, hay determinados temas recurrentes en su obra a los que alude con obsesión y busca desarrollar, tales como la muerte, la nostalgia y la soledad.

1

Una voz que no es
nuestra
también puede
llamarnos.


2

Coge de tu corazón
tan sólo
lo que ames...
desecha lo demás.


3

Junto al muro
crece la hierba:
su sombra,
la sombra de la luna;
mágica, ancestral,
la sombra de mi cuerpo


4


LLUVIA

Vamos afuera, la lluvia
mojará
la cara, el traje.
Vamos afuera,
saltaremos
los charcos,
y al mirar el cielo
se nos llenarán los ojos
de agua y de contento.



De hecho en su poemario póstumo “Una impecable soledad”,
toda la atmósfera que encontramos se halla llena de un vacío que, lejos de ser desesperante, calma y acompaña al corazón resignado cuando la soledad más abrupta, que es la muerte, está a punto de llegar. Es pues, un canto de serenidad frente a lo ineluctable.



ARIES


Tomamos de
la Estación que muere
Los despojos.
Tomamos los añicos lucientes
Del Verano.
Con ellos en la tarde, heridores de Estío,
Entretejemos
El recuerdo pacífico y cruel
Del aire helado.



PISCIS


Es el Sur quien nos lleva y nos olvida
Hacia el alba postrera. Sus presagios,
Aprendidos sin miedo en las estrellas,
Son tan sólo la forma como el agua
Centellante ha llegado.


Encontramos en muchos de sus poemas, realidades dramáticas, serenas y resignadas. En cuanto a lo formal, podemos decir que no usa demasiados giros lingüísticos ni frases construidas sobre la complejidad sintáctica. Más bien, su poesía, al menos en este periodo, guarda simpatía con la simplicidad, con la belleza de las palabras y los lugares sin apelar tanto, como ocurrirá en periodos posteriores, a la intertextualidad.

PD: Los que quieran mayor información pueden visitar la siguiente página: http://www.pucp.edu.pe/luishernandez/lh_flash.html


Daniel Nakasone

Lima - PERU

Thursday, September 15, 2005

Contribuciones: Prosa

Summertime

¿Alguna vez has puesto el disco de Janis catorce veces? Pues entonces no me digas que sabes como me siento. Tengo tanta culpa como el veneno en la boca de un niño. El otro muchacho escribe mariposas por Dios! - le salen de los dedos! Tu lo has visto! Le salen junto con unicornios y nubes ¿Que podía hacer yo? Yo también quería escribirte un árbol enorme para que trepes en él como cuando eras chiquita... quería escribirte una ballena blanca que te llevase despacito al Mediterráneo. No puedo escribirte porquerías. No para ti. Pero llegué y ya era tarde pues te habías ido en uno de sus pegasos. Yo me estaba sintiendo tan idiota porque ayer te dije que te largues de casa. Hasta los niños se asustaron de los gritos y entonces ya no han querido nacer. Ahora son un fuego quemándome en el vientre. La casa también desapareció y en cambio quedó la nada.. si exacto.. como en aquella película. El muchacho escribe flamengos, helados de seis bolas, sábanas bonitas!... a mi en cambio se me enredan las ideas y en la desesperación me arranco el corazón, el estómago o el pulmón y te los pongo entre las manos. Ya entonces se hace lógico que salgas corriendo del espanto. No creas que no lo sé. Como comprenderás no puedo quedarme esperando a que vuelvas. Gracias a Dios ayer decidimos regar el jardín y entonces he visto el camino de lodo que han dejado al salir. La ballena blanca y el árbol enorme se vienen conmigo. Vamos a buscarte.


Pierre Castro

Lima - PERU

Artículo de Opinión

Condena de nostalgia

En el año 1950, un diminuto país le arrebató el título mundial de fútbol al coloso de América del Sur. Pero el coloso ganó varias veces la copa del mundo en los años siguientes, y el diminuto país no se volvió a recuperar.


La memoria colectiva de ese país, también recuerda otras hazañas: en 1811, todos los habitantes abandonaron sus casas y sus tierras siguiendo a su líder, conformando el épico “éxodo del pueblo Oriental”; en 1915, fue aprobada la jornada de 8 horas diarias de trabajo (14 años antes que en Argentina); en 1919, el Estado se separó de la Iglesia; en 1933, se oficializó el voto femenino; en 1980, por primera vez en la historia universal, una dictadura perdió un referéndum.


La mención de Argentina no es casual y tampoco es casual la mención de Brasil –el coloso de América del Sur-. La historia de ambos países es la misma historia del Uruguay. Pero a diferencia de ambos, Uruguay no tiene presente, sólo tiene pasado. En este país se recuerda todo, y por si acaso “alguno” olvida, siempre hay más de diez personas dispuestas a recordar. Pero se recuerdan glorias de más de cincuenta años.


La memoria es una herencia para las nuevas generaciones, pero en Uruguay, las nuevas generaciones emigran y la herencia es la nostalgia.


Nostalgia por las famosas escuadras de fútbol para las cuales se acuñó el término “la garra charrúa”. Nostalgia por los charrúas, que jamás formaron parte de esas escuadras de fútbol.
Nostalgia por el prócer Artigas, que fue traicionado por unanimidad y finalizó sus días, exiliado en Paraguay.
Nostalgia por el territorio de Misiones, que fue conquistado en el campo de batalla (con la ayuda de los guerreros charrúas) para luego ser entregado a sus vecinos, por un “héroe de la patria”. Nostalgia por ese “héroe”, que también exterminó a los Charrúas.


Se le llamó “la Suiza de América” y “el país más civilizado del continente”, pero desde un largo tiempo a esta parte, se le llama simplemente Uruguay –que por cierto no es su nombre completo, el país se llama República Oriental del Uruguay-. Una república con un ejército sobredimensionado -que en sus históricas intervenciones del siglo veinte, sólo ejerció la represión interna-. Un ejército cuyo presupuesto es mayor al de la educación pública. Una educación pública que forma profesionales a un ritmo vertiginoso y les otorga junto al título un pasaporte, para que emigren en búsqueda de trabajo.

El trabajo es un artículo de lujo en este país. No existen industrias y si existieran, no habría a quién venderle los productos. No existen fábricas porque la mano de obra es extremadamente cara, y la mano de obra es extremadamente cara porque no hay fábricas. Las cifras asustan, para bien y para mal. La tasa de analfabetismo es menor al 2%, pero la crisis económica que azotó la República Argentina en el año 2002, no se supera sólo con educación. Al día de hoy, Uruguay sigue intentando recuperarse de la crisis de Argentina.

Las inversiones españolas generan más controversia entre ambos países, son un fiel reflejo de la historia del Virreinato del Río de la Plata, cuando Buenos Aires y Montevideo pugnaban por congraciarse con la Corona Española, al mismo tiempo que se enfrentaban entre sí por la necesidad de independencia; y una vez más, el virus del colonialismo se hace presente.


Uruguay padece por su propio pasado y contradictoriamente, es el país de América Latina que en proporción, tiene mayor cantidad de usuarios de Internet. La supuesta puerta al mundo está abierta, pero las inversiones en tecnología son lentas; el tercer mundo corre una carrera que otros ya han ganado. Absorbe la tecnología que el primer mundo deshecha, y sólo un país como Brasil, es capaz de colocar una barrera a la importación de deshechos, para fomentar la producción nacional.

Pero la historia de los cuatro países, Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, recuerda también los riesgos de alzar una economía pujante en contra del imperialismo. En 1865, Paraguay alcanzó un alto grado de economía e industrialización. Semejante alzamiento, ofensivo contra los intereses de la Corona Británica, sería inmediatamente aplastado por los tres países vecinos. La Guerra de la Triple Alianza comenzó con un “documento secreto” firmado entre los tres países. La vergonzosa declaración de guerra es elocuente por sí misma:

“La República Oriental del Uruguay, Su Majestad el Emperador del Brasil, y la República Argentina contraen alianza ofensiva y defensiva en la guerra provocada por el gobierno del Paraguay”

Al final de la guerra, Paraguay perdió gran parte de su territorio, la mayoría de su población fue exportada como esclavos y el país entero contrajo una deuda con Inglaterra –gestora, ideóloga y accionista de la guerra- que recompensaría y pagaría la ofensa realizada.

Los intereses de Inglaterra en América del Sur son una demostración cabal del poder de unos pocos. España perdió sus colonias en manos de la independencia americana, pero Inglaterra introdujo la industria y las deudas, recuperando las colonias para sí misma y expoliando a los países sometidos, para que se alzaran en guerra contra los países que compitieran con la Corona Británica. La guerra directa no había dado sus frutos; las Invasiones Inglesas en el Río de la Plata fueron de corto alcance, pero colocaron brotes que germinaron más allá del grito de independencia, la mencionada Guerra de la Triple Alianza fue uno de aquellos brotes.


Aún hoy sentimos vergüenza. Paraguay demostró que era posible, que se podía crear fuentes de trabajo, que se podía fomentar la industria y que se puede hacer frente a las economías imperialistas.

Noventa años más tarde, durante la década del cincuenta, Uruguay hizo lo mismo: fomentó su producción y produjo; abrió nuevos mercados e invirtió en desarrollo. Y esta vez no fue una guerra la que frenó el avance… la economía mundial cambió y Uruguay no respondió a tiempo.

En esa misma década, fue capaz de ganar la final de fútbol del mundo contra un estadio abarrotado de “enemigos”. Maracaná parecería ser el verdadero prócer del Uruguay, pero no es más que una imagen nostálgica que este país inculca a quienes ni siquiera habíamos nacido en aquél momento. Uruguay está condenado a tener buena memoria.


Y no es extraño que a la hora de escribir sobre este país, las letras reflejan el pasado y mi tema es la nostalgia; no lo puedo remediar: soy uruguayo.


Jorge Elissalde

Montevideo - URUGUAY

Personaje del Mes


Javier Heraud Pérez

Biografía

Nace en Lima el 19 de Enero de 1942, en pleno apogeo de la Segunda Guerra Mundial. Estudia en el exclusivo Colegio Markham de Lima, destacando en el curso de Literatura y haciendo sus primeras colaboraciones en la revista escolar con poemas y artículos. Ingresa a la Facultad de Letras de la Pontificia Universidad Católica del Perú en 1958, en 1960 es nombrado profesor de inglés en el Colegio Guadalupe de Lima.

En 1961, se inscribe en el Movimiento Social Progresista (MSP) de tendencia Social Demócrata, ese mismo año por insistencia de sus padres se matricula en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y es nombrado profesor de Literatura en el Colegio Melitón Carbajal.

Parte a Moscú invitado al Forum Mundial de la Juventud, viaja por París en donde visita la tumba de César Vallejo y por China, escribiendo como testimonio los poemas “Plaza Roja 1961” y “En Montrouge”. Regresa a Lima y renuncia al MSP (se le atribuye la frase “yo no creo que sea suficiente llamarse revolucionario para serlo…”) y recibe una beca para estudiar Cinematografía en Cuba, partiendo hacia La Habana.

Durante dicha estancia continúa con la poesía bajo el seudónimo de “Rodrigo Machado”, retorna al Perú desde Bolivia como integrante del Ejército de Liberación Nacional. Muere el 15 de mayo de 1963 en las selvas de Madre de Dios, abatido por las fuerzas del orden.


Obras y apreciación literaria

El Río (1960), dentro de la colección “Cuadernos de Hontanar”

El Viaje (1961), resultando ganador del Premio “Poeta Joven del Perú” junto con César Calvo.

Estación Reunida (1961), dicha obra resultó Primer Premio de Poesía en los Juegos Florales convocados por la Federación Universitaria de San Marcos.

Su poesía, como la de muchos autores, está íntimamente relacionada a sus vivencias. Constituye un caso emblemático de unidad entre vida y obra, entre palabra y acción, la cual concatenó magistralmente pese a su juventud. Sus poemas, exentos de descripciones recargadas y rebuscados recursos estilísticos, ilustran el uso de versos sencillos y directos, en armonía con la naturaleza y sus ideales.


Elegía (fragmento)

Tú quisiste descansar

en tierra muerta y en olvido.

Creías poder vivir solo

en el mar, o en los montes.

Luego supiste que la vida

es soledad entre los hombres

y soledad entre los valles.

Que los días que circulaban

en tu pecho sólo eran muestras

de dolor entre tu llanto.

Yo nunca me río

de la muerte.

Simplemente

sucede que

no tengo

miedo

de

morir

entre

pájaros y árboles.


El río (fragmento)

1

Yo soy un río

voy bajando por

las piedras anchas

voy bajando por

las rocas duras

por el sendero

dibujado por el

viento.

Hay árboles a mi

alrededor sombreados

por la lluvia.

Yo soy un río,

bajo cada vez más

furiosamente,

más violentamente

bajo

cada vez que un

puente me refleja

en sus arcos.


Valga esta breve reseña de su vida y obra como motivo de reflexión sobre nosotros mismos y la convicción de vivir bajo nuestros propios ideales.


Eduardo Giancarlo Salazar
Lima - PERU

Estadisticas y contadores web gratis
Manuales Oposiciones