Artículo de Opinión

Aborígenes sudamericanos
Pueblo-Mapuche/-Pehuenche.
Considero conveniente analizar la realidad de un pueblo desde las entrañas de ese propio pueblo y ¿Qué mejor? Que introducirnos en el dolor de una cultura exterminada a garrotazos, para intentar comprender los motivos por los cuales aún nos seguimos desangrando.
El territorio que abarca la Patagonia, era llamado por el pueblo Mapuche como Wallj mapu, e incluía además las provincias de Buenos Aires, sur de Mendoza, La Pampa, sur de Córdoba y Santa Fe y el sur de la provincia de San Luis, en tanto que en Gulu mapu (hoy Chile) se extendía desde el río Bio Bio hasta la altura de la isla de Chiloé.
Compartían el territorio con otros pueblos originarios, como los Tehuelches, disfrutando de una diversidad biológica y cultural hoy casi perdida. Cuando llega el invasor español toma un territorio, protegido y resguardado por una sabiduría milenaria; en él vivían, en un circulo de armoniosa relación, el che (hombre) y la naturaleza (ixrófilmogen). Una importante diversidad de fauna y de flora desconocidas en Europa, se mostraban abundantes en nuestras pampas y cordilleras; decenas de Pueblos originarios, con diversidad de razas, lenguas, costumbres, de culturas desarrolladas en sus vidas, mimetizándose con el paisaje, entendiendo y comprendiendo los códigos secretos-de-la-naturaleza.
Los españoles se vieron sorprendidos de no poder doblegar al pueblo Mapuche/Pehuenche con la facilidad con que lo hicieran con el imperio Inca. Una de las causas que diferenciaban la situación de llevar adelante el despojo de este pueblo heroico es que no presentaba una estructura político-social verticalista y piramidal tal como la tenía el Inca, con un supremo soberano del imperio que al caer arrastraba a todo su pueblo. Aquí, por el contrario, no se trataba de someter a un Lonco y con él a todos sus protegidos, sino que se debía negociar la paz o impulsar la guerra con cada uno de los Lofches (Comunidades) del extenso territorio patagónico. Otro factor importantísimo, fue la bravura, el coraje y la decisión de los Toki y Konas (comandantes y guerreros) de defender su libertad hasta la muerte. La pérdida de control sobre un territorio ancestral estuvo intrínsecamente relacionada a la pérdida de la autodeterminación, es decir de la libertad. La corona española (no tenía más remedio) respetó los límites reconociendo el territorio perteneciente la pueblo Pehuenche/Mapuche, pero no fue así con los nuevos Estados. Buscando sobrevivir al genocidio perpetrado por el estado argentino, fueron obligados a refugiarse al sur del territorio llamado Patagonia, ocupando las-actuales-provincias-de-Chubut-y-Santa-Cruz.
El Estado argentino utilizó diferentes métodos de exterminio, como el genocidio físico, cultural y la falsificación de la Historia, perpetuando hasta hoy su meticuloso trabajo de formateo y vaciamiento de identidad, a través de una educación racista monocultural y europeizante. Los historiadores, antropólogos, sociólogos y todos los biólogos ilustres, han prestado sus servicios a este Estado, fundamentando científicamente la masacre y la justificación del genocidio. Se escribieron frases como los indios eran bárbaros y salvajes, o como dice Rodolfo Casamiquela, considerado por el Pueblo como uno de los personajes más patéticos, quien afirma que los Mapuches fueron invasores y asesinos del pueblo hermano Tehuelche. Nada más lejos de la verdad. Los ámbitos académicos aún hoy aplauden aquella teoría de la civilización contra la barbarie. El racismo institucionalizado levanta monumentos a los asesinos y los proclama Próceres de la Patria, obligando a los hijos de la tierra a rendir honores a quienes mataron, violaron, saquearon, y sumergieron en el olvido y la pobreza a sus abuelos.
Conscientes de los valores antagónicos de la cultura dominante, de su voracidad, los Pehuenche/Mapuche presagiaron la fatalidad que representaba la bandera del estado naciente, y el avance en su territorio. Una vez diezmado el pueblo, la wallj mapu fue fragmentada en dos importantes zonas, el Gulu Mapu (tierra del oeste) quedo en manos del estado chileno, mientras que la Puel Mapu (tierra del este) pasó a ser parte del territorio argentino. Mas tarde se instrumentaría una política secesionista sobre el sur de la Puel Mapu, denominada hoy Patagonia, buscando beneficiar a la corona británica a través de tierras en las que miles de ovejas y vacas pastaban, para luego arremeter con un trazado férreo que permitiría el desplazamiento de lana y demás productos hasta el principal puerto argentino para su exportación. El estado anhelante de impregnar una identidad europea a su joven país, abrió la puerta de par en par a la venida de los colonos europeos, tratando de borrar y de desaparecer todo vestigio del pasado. La Patagonia se convirtió en un proveedor de diversos recursos, ya no solo para la exportación sino también para alimentar las necesidades-de-la-burguesía-porteña.
La plataforma patagónica esta sufriendo la más flagrante violación, la crisis pesquera en la costa Chubutense nos da cuenta de la depredación que se esta llevando a cabo con los newenes del lafquen (fuerzas del mar), el mar esta sangrando y en su herida nos muestra la muerte de las miles de toneladas de peces que son exterminados por barcos japoneses,-españoles-y-tailandeses-que-operan-allí.
En el Rincón del Aceite a unos 35 km de Corcovado se concesionó para la explotación forestal una importante superficie de masa boscosa, que hoy es considerada por los especialistas en medio ambiente el desastre ecológico mas grande de la Patagonia, miles de lengas muertas en pie, una deforestación que provoca la ruptura del ecosistema que luego padecemos y pagamos con nuestra salud y con nuestra vida, tal cual el caso mortal de hanta virus, en Corcovado, cobro paradójicamente la vida de Fabiana Negrete, defensora del medio ambiente. Hoy la Minería Canadiense pretende empecinada y soberbiamente instalarse en esa zona, a cada argumento aduce una respuesta, dice por ejemplo que minimizara el impacto ambiental que contribuirá al mejor desarrollo social, pero enmudece cuando se topa con un cuestionamiento que no puede ser interpretado desde la lógica económica, los mapuches sostienen:
“¿Cómo podemos permitir que dinamiten la montaña para sacar el oro? la montaña tiene newen, por lo tanto es sagrada, allí anida nuestra fuerza y nuestra identidad, si muere la montaña morirá con ella nuestra cultura y lentamente morirá nuestro pueblo.”
- MARICI WEU Diez veces venceremos, diez veces estaremos aquí (Ponencia de la Comunidad Pillan Mahuiza para el I Foro del No. Esquel; 7 de junio del 2003.)
- Me he tomado el atrevimiento de realizar un resumen de la ponencia, intentando actualizar su contenido. La lucha del pueblo Pehuenche/Mapuche es la de todo el pueblo sudamericano.
Juan Carlos Romero
Buenos Aires - ARGENTINA



1 Comments:
Estimado Juan Carlos.
Gracias por compartir esta ponencia. Como chileno, se me hace muy interesante conocer de las luchas que se dan en el puel mapu. De Argentina, además de Bs Aires, sólo conozco la zona fronteriza con Chile de la IX y X Región (Esto es de Temuco a Palena) y lamentablemente nunca pude tomar contacto con alguna comunidad. Mi interés, además del político social, es lingüistico, pues aprendí lo básico del mapudungun, o chedungun y compartí con comunidades lafquenches en Arauco, y pehuenches en Alto Bío Bío. Hoy, en Chile, el tema no está para búsquedas personales como la mía en ese tiempo, ni turismo étnico o tibia solidaridad. Por ejemplo, la comunidad de Temu Cui Cui se ha convertido en un Estado Policial con cientos de uniformados apoyados por todo el aparataje represivo del gobierno chileno encabezado por Michelle Bachelet, la misma .presidenta que en Naciones Unidas hace un encendido discurso a favor de los Derechos Humanos y del respeto de las minorías indígenas. Todo ello, motivado por un cupo en el Consejo de DDHH de la ONU.
Mientras tanto, los tribunales de justicia anulan fallos en que se libera a peñis encarcelados, declarando que se debe repetir el juicio. Y no es la primera vez que sucede que las cúpulas judiciales montan un nuevo juicio a fin de dar satisfacción a los latifundistas y empresas forestales que ocupan las tierras usurpadas al pueblo mapuche. Y si esto llega de alguna forma a la prensa, lo hace criminalizando las reivindicaciones y legitimando el uso de la Ley de Seguridad Interior del Estado, creada por la dictadura de Pinochet.
Abrazos desde Chile
Rubén (NeweN en loscuentos.net)
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